2/27/2006


Diary-X no pudo recuperar sus archivos de back-up y mi antiguo diario–más que antiguo extinto–ha desaparecido en la red sin que resquicio o caché alguna pueda recuperarlo.
La mayoría de los que escribíamos allí hemos perdido nuestras historias. De muchos no volveré a saber nada más, desaparecerán de mi vida como tanta gente con la que convives y luego no vuelves a ver. Otros, los que hacían donación, tenían posibilidad de hacer un volcado de los archivos publicados en el diario, el que lo hiciera aún puede guardarlos para que los lean sus hijos.
Por un momento pensé que algo había de extraño en todo esto. No es normal que un día el administrador pida dinero para comprar un nuevo ordenador y luego a los dos días se fastidie todo. Luego pide más dinero para arreglar el disco duro pero al final es infructuoso. Luego pensé que es muy retorcido todo para obedecer a un plan predeterminado, como mucho puede que el propietario de la web no la antendiera como se debe dado que no resultaba un negocio para él y que esa dejadez desembocara en la ausencia de backups
Decía mi madre que nadie da duros a pesetas y que lo barato sale caro y lo caro barato. Hay muchas cosas gratuitas en internet pero en este caso hubiera preferido pagar.
No pretendo entrar en debate sobre si las cosas deben tener precio o ser gratis. Creo que es un debate que hay otros lugares en la red donde se plantea con muchos más elementos de juicio yo sólo sé que si el prenda que administraba Diary-x hubiera ganado pasta con él se hubiera cuidado muy mucho de que no pasaran esas cosa que han ocurrido.
Esta era la primera entrada de mi diario con el diseño original y más inocente que un membrillo.

2/22/2006

Predicciones


Ya salió el grueso del cartel del Primavera Sound, no me refiero a ningún cantante gordo que actúa en el festival, que seguro los hay, me refiero a la esperada rueda de prensa de presentación.

Hace unos meses empecé a escribir una historia que se ambientaba en parte en el Primavera Sound, hablaba de grupos que tocaron en el 2005 y de los que tocarían un año después, decidí que tocarían los Flaming Lips y se ha confirmado que tocarán.
Elegí a este grupo en parte porque me gustan mucho pero porque tienen una canción de su disco The Soft Bulletin que me venía que ni pintada con la historia que narraba. En esta canción, The Spark that Bled, el cantante, el frontman, Wayne Coiné, se muestra herido en ese momento se comete un asesinato. Los Flaming Lips han sacado un nuevo disco, At the War with the Mystics, y han incluido el Primavera Sound dentro de su gira, pero lo más sobresaliente es que yo lo había adivinado. Tengo poderes, este es un pequeño extracto de aquella secuencia.


“Una explosión de luces y globos de colores inundó el Forum, muchachos vestidos de teletubbies bailaban en una plataforma a la derecha del escenario, una gigantesca esfera de plástico transparente emitía luz desde su interior, los teletubbies la hacían rodar con sus guantes de peluche, el público hacía botar los globos de colores que les lanzaron al comenzar el concierto, algunos eran escupidos como a cámara lenta de vuelta al escenario.
Se hizo un silencio, un flash que provenía del micrófono, iluminó a Wayne, sólo se veía su cara en la pantalla, su rostro deformado por la cercanía del objetivo parecía una ameba con barba. No había batería o no era visible, pero se oía su ritmo con nitidez mientras en la pantalla miles de gimnastas de piernas incalculables saltaban a su compás, otro silencio, Wayne explotó una bolsa de sangra falsa simulando que se hería, el líquido colorado brotaba desde su frente hasta el cuello. En ese mismo instante se oyó un fogonazo pero todo el mundo pensó que era un efecto de sonido, alguien cayó al suelo fulminado, la gente de alrededor intentó sujetarle, pensaban que estaba borracho, la oscuridad impedía ver la sangre que brotaba de su abdomen, una chica le pisó, pidió perdón y continuó saltando; un muchacho con el pelo a lo rasta, estuvo a punto de tropezarse cuando intentaba llegar a las primeras filas, sin inmutarse continuó haciendo un rodeo; Wayne hablaba en inglés, lo hacía muy despacio y marcando mucho la pronunciación, estaba presentando la siguiente canción, era la historia Yoshimi que luchó contra uno robots rosa, la gente aplaudía, los que entendieron lo que dijo, se rieron, los que no, sonrieron por simpatía y luego preguntaron sobre el significado de lo que había dicho, algunos se lo explicaban, otros se lo inventaban, una chica francesa se puso a gritar desconsolada, se formó un pequeño revuelo, el concierto seguía tal y como estaba programado, unos chicos con distintivos de la cruz roja intentaban abrirse paso entre la gente, les costaba avanzar, al final consiguieron hacer un círculo alrededor del cadáver, muchos dejaron de atender al concierto y calmaron su morbo asistiendo a los infructuosos intentos de reanimación, pasaron unos minutos, una chica de la cruz roja hablaba muy agitada por un walkie, empezaron a llegar guardias de seguridad casi una veintena, alguien en el escenario discutía con Wayne, los miembros del grupo se pusieron a mirar hacia el público pero no eran capaces de distinguir nada. Se apagaron las luces del escenario, Wayne muy calmado indicó que debían finalizar el concierto por motivos técnicos, sonó música grabada de cobertura que en un principio consiguió tapar los silbidos que empezaron a oírse, los de las primeras filas no se lo creían y comenzaron la liturgia petitoria de un bis, el ejercito de guardias de seguridad empezó a colocar vallas para formar un perímetro de seguridad, algunos, los más borrachos, fueron los primeros en empezar la bronca, algunos objetos fueron lanzados al escenario, el ruido, mitad pitada, mitad música, se antojaba ensordecedor, la mayoría de la gente empezó a difuminarse rumbo al resto de escenarios secundarios, a los veinte minutos se había acordonado por completo la zona.
El festival continuaba como si el luctuoso acontecimiento que nos ocupaba estuviese ocurriendo muy lejos de allí.
Un mosaico de ropas fluorescentes se arremolinaban sobre el fiambre, alguien informó que el juez estaba en camino.”

2/16/2006

Reencuentros


Las reuniones son momentos falsos. Cuando en alguna ocasión me he juntado con antiguos compañeros de trabajo o de colegio, he sentido el efecto gaseosa, mucha alegría al principio, ganas de marcharme después. Es posible que no fueran amistades verdaderas, que fuera forzado y accidental la convivencia con esas personas y que por tanto la separación, la falta de contacto, la incomunicación nos muestre lo débiles que eran los lazos que unían con aquellas personas.

Es verdad que hay gente constante y bienintencionada que escribe y llama frecuentemente con la idea de no perder el contacto, pero incluso en ese caso la evolución del tiempo desvirtúa el interés. Empiezas hablando de lugares comunes y conocidos, para terminar en el diálogo de besugos:

–Me acosté con Elena.
–¡Qué fuerte! ¿Con Elena? ¿No estaba con Javier?
–No esa es otra Elena. Esta es la que salía con Javier–las palabras se atragantan–con Javier…, vamos…, tú no le conoces pero si le conocieras pensarías lo mismo que yo: un gilipollas.
–Ya, pues a ver si quedamos un día y me la presentas.
–Claro, tenemos que quedar ¿Y tu mujer?
–¿Mi mujer? Tío que lo dejamos hace dos meses ¿No te acuerdas?
–Claro hombre…era por saber como la iba, seguro que está arrepentida.
–No, está con un tío en Alicante, pero bueno así es la vida.
–Claro tío, oye te dejo que tengo una cita, hablamos
–Un abrazo.

Puede que sea exagerado, es posible que haya notables excepciones. Cabría eximir que sea este estilo de vida que llevamos–de casa al trabajo y del trabajo a casa–. Es posible que el tiempo de ocio se nos aparezca en forma de la pausa de la comida, y nos haga confundir a los compañeros de trabajo con los amigos.

Lo más gracioso es que nos gusta evocar el pasado, la música, la ropa, las películas, los descubrimientos, los ligues, las fiestas. Lo hacemos con nostalgia pero tenemos un problema no queremos recordar, queremos revivir, queremos ser esos locos de veinte años con el pelo de punta y la camiseta de Siouxie.

Quizá por eso, los chicos de Bauhaus se aprovechen de nosotros y nos claven 35 euros. Una importante cantidad que da derecho a verlos de cerca aunque sea en su primera senectud.
Estará lleno de siniestrillos que piensan que Marilyn Mason tiene algo que ver con Bauhaus. Ya informaremos.

2/15/2006

De remontadas

A mi lo de remontada me suena mal. Parece algo heroico pero es el resultado y la consecuencia de una cagada. La remontada es lo que intenta hacer el mal estudiante la noche antes del examen. La remontada es la estrategia del novio en decadencia que cuando siente que su amada se aleja para no volver, entabla un carrera para recuperar lo que ya es irrecuperable. Las remontadas suelen terminan mal. El mal estudiante puede suspender o aprobar, si aprueba pensará que es suficiente con estudiar la noche antes para superar los exámenes-lo peor es que algunos dogmatizan sobre ello-y sus conocimientos con el tiempo se reducirán a la trampa, al desorden y a la improvisación. El amante que intenta recuperar al novio/a que se aleja sólo consigue hacer el ridículo porque ya es demasiado tarde o una prorroga. Pero en las prórroigas se siente cansado, ajado, necesita un respiro y al final tanto esfuerzo desemboca en el abandono que tanto se quería evitar.

El problema de las remontadas es cuando intentas llegar y casi llegas pero no alcanzas tu objetivo.

Ayer salí de casa humorado por el tres a cero y volví eliminado.

Mañana tocan Bauhaushttp://www.bauhausmusik.com/

2/14/2006


Esta es Lucia, mi hija, en Diary-x nunca había salido y en esta situación nueva donde parece que el pasado no existe, es bueno hacer un guiño a uno de los principales motivos de las historias que escribo.
Lo de los archivos de Diary-x, suena bastante mal. Primero comentan que el ordenador donde se guradaban todas las informaciones se había estropeado y que necesita comprar otro. Luego dice que el disco duro se ha fastidiado y el dueño comenta que necesita llevar el disco duro a un sitio y apararece un link para hacer donaciones. Que no ha guardado back up alguno desde el 2004. A mi esto me huele mal, me huela a estafa y me da un poco de pena porque un diario, con mayor o menor discontinuidad, es un trozo de memoria que abandonamos con la esperanza de tropezar más tarde con ello. Es como el cromo guardado en la caja de latón que descubrió Amelie en el hueco de su casa. Es como esos escritos que no te atreves a enseñar a nadie pero que necesitas realizar. Es como el sueño irrealizable con el que nos despertamos un sábado de primavera.

Empezempos de nuevo en esta caja de ámbar hasta que llegue la primavera trompetera.

2/13/2006

Traslado de domicilio

Decido reírme. Estoy rodeado de gente rara y me entra un irrefrenable deseo de jugar, de hacer trastadas y chirigotas, de sentir el sabor del aire fresco en mi boca después de una buena carcajada.

Un dinosaurio, dos mastines, un mono de Madagascar todos se pelean por la comida y por encontrar un lugar tranquilo donde defecar. De verdad que me rompo en cachos– mejor en trozos–, escucho una canción, una sinfonola como diría Juan Pablo Silvestre, hoy les toca a Damon & Naomi, ayer fueron Tour Tet. La lista de reproducción me suena familiar pero todavía me sorprende.

Un insensato suelta un discurso, los que quieran apaludir que aplaudan. En la televisión regional, otro hombre, un cruzado o un oportunista, lanza otro mensaje, es el contrario el que arma a los enemigos, el que pinta la pancarta, el que enciende al primo de Molotov.

Qué curioso parece que la Coca-Cola estaba compuesta de cocaína y el Camel contenía opio, pero lo mejor de lo mejor fue lo de la Taligomida. Luchemos contra el humo que el alcohol nos cura las heridas ¡Qué paradoja! El más borracho

Discrepo conmigo mismo, me convenzo, me motivo, escalo y vuelvo a ver esos ojos de serpiente. Es la historia de la que yo dudaba, la del cantante, la de Ian, la que debe seguir, es la original. Lo otro puede que no llegue a engrasarlo nunca.
Igual no sale muy extensa, mejor saldrá más barata en la basura.

Hoy observo que diary-x ha petado. Era una comunidad curiosa, un tanto deshabitada ahora, que vivió con efervescencia momentos de éxito. Allí estaban los diarios de patty diphusa; tomek; sisy; ceciliab; imsogreat; anhelen; mrhulot y muchos más. Algunos hasta se hacían amigos entre si. Personas con ganas de contar, de comunicar, de transmitir.
No es que hayan desaparecido pero la comunidad se ha ido disolviendo hasta que hoy ha petado.
No tenía un back-up del diario por lo que si no se recupera se disuelve el diario desde el año 2002. Este espacio que estaba semiabandonado y que fue creado para no mezclar las creaciones literarias con el diario se erige en mi nuevo reducto.
Es extraño, me siento extraño, me siento extranjero.

9/13/2005

Dickteaser

-Esa tía es una calienta pollas, una “dickteaser” como dicen aquí.
-¿Tú crees? Pues a mi Sophie me parece una tía maja.-Confesó Jordi-.
-No hay más que verla, mira como disfruta rodeada de esos babosos.-Arturo dirigió su mirada a un grupo heterogéneo de personas, que entraba en ese momento, en la cafetería. Abría la fila una chica vestida como una modelo, sus piernas parecían desplazarse por una pasarela interminable cuajada de focos, no era muy alta pero lo disimulaba su cuerpo esbelto y equilibrado, su cabello: cobrizo, limpio, sin ondas, se movía al ritmo de unas caderas perfectas como si Fidias las hubiera esculpido. Arturo pensaba que estaba muy buena, tanto que resultaría imposible aspirar a nada con ella y como la zorra con las uvas, continuó criticándola con pocos argumentos, pero de manera implacable. El resto de compañeros de curso asentían con la cabeza sin dejar de comer por ello, no había posibilidad de error todos estaban convencidos de que esa chica francesa que a primera vista (y a segunda) podría resultar tan apetitosa no era más que una trampa mortal para unos machos como ellos. El sumarísimo juicio se desarrolló entre el segundo plato y el postre, fue hallada culpable y se la sentenció a ser ignorada por los miembros que formaban parte de tan improvisado sanedrín, todos excepto Jordi, que decidió inhibirse de la cuestión, entre otras razones, porque estaba tan embelesado con Sophie, que no prestó atención alguna de lo que allí se hablaba. Arturo sostenía que esta clase de mujeres no pueden recibir peor pena que el vacío, pues ante la imposibilidad de interpretar sus artes engatusadoras con hombres reales, como eran ellos, se produciría una importante disminución en su capacidad de embrujo, su físico se vulgarizaría y no les quedaría más remedio que “pasar por la piedra”.
-La clave consiste no hacerla ni puto caso, hasta que termine pasando por la piedra.-Decía Juan Jori-entre gritos de aprobación de masa masculina futbolera o beoda o las dos cosas al mismo tiempo, que para el caso.

Por aquel entonces, Arturo y Juan llevaban dos meses y medio cursando juntos un método intensivo de inglés en aquella universidad metodista de Chicago. Llegaron al mismo tiempo. Nada más conocerse juraron que a partir de ese momento, sólo hablarían inglés o dejarían de relacionarse, lo sellaron a través de un pacto alcohólico, que aunque pueda parecer menos serio y formal que el sanguíneo, fue observado con exasperante fidelidad por ambos. Esto les causó ser objeto de odios y chascarrillos del resto de castellanoparlantes, que tomaban como afrenta personal el hecho de ser contestadas en inglés, lacónico para más inri, las salutaciones solícitas y bienhumoradas que les hacían, como corresponde a los paisanos en tierra extraña. Algunos les veían como a los estudiantes universitarios pelotas, que ocupan las primeras filas frente al profesor; otros pensaban que eran una especie de marcianos que un estúpido programa de cámara oculta les mostraba para medir su reacción de mayor o menor estupefacción ante aquella babélica paradoja. Para Arturo y Juan, sin querer, la preocupación por aprender inglés fue convirtiéndose en odio a la lengua propia y por extensión en menosprecio de cualquiera que no aceptase su pacto. En un principio sólo pretendían, que no era poco, que aquella inmersión en la lengua de Shakespeare les empapase de tal modo que no tuvieran problema, por lo que al idioma respecta, en acceder a un futuro puesto de trabajo respetable y para ello era necesario que el cien por cien del tiempo hablaran inglés, lo que no habían calculado es que su renuncia a la lengua materna les regaló su plena integración con el resto de huéspedes no hispanos que valoraron su gesto más como un acto de generosidad, que como un simple recurso para rentabilizar su estancia en aquella lóbrega, confesional y abstemia universidad.

Arturo recordaba, medio descojonado, las absurdas conversaciones en inglés que tenía con Juan. Las construcciones tan tiernas al principio, no pasaban de meras frases castellanas trasladadas al inglés, ni tan siquiera traducidas. Se confesaban sus objetivos y sus puntos de vista ante la vida y casi siempre llevaban a un acuerdo porque o uno perdía por los cerros de Úbeda (o de Minesota) y provocaba que el otro desconectara y no le quedaba más remedio que concederle la razón o, al contrario, porque lo que comentaban era tan simplón que era imposible estar en contra.

Se enamoraron de la misma mujer, o quizá sólo se encapricharon o puede que sólo se la quisieran beneficiar vete tú a saber, porque según el momento procesal correspondiente cada uno pensaba una cosa:
Momento procesal primero: Arturo y Juan estaban enamorados de la misma chica.
Momento procesal dos: Juan estaba enamorado y Arturo encaprichado.
Momento procesal tres: Juan sólo se la quería beneficiar y Arturo estaba enamorado de nuevo hasta que se dio cuenta de que igualmente sólo se la quería tirar.
El lector con un nivel de flacidez mental similar a este narrador, habrá deducido fácilmente la correspondencia de cada momento, pero para aquellos que les gusten los subtítulos les aclararé lo siguiente:
Momento procesal uno: ambos la pretenden y ella (que se llamaba Roser y era de Barcelona) aún no se decanta por ninguno o ya se había decantado pero no había hecho pública su decisión (eso las chicas lo tienen muy claro desde que conocen a un chico, al menos eso me comenta mi compañero de celda).
Momento procesal dos: Juan y Roser se lían o se enrollan o lo que sea, mientras Arturo se queda un buen rato en estado de ensoñación y luego se dedica con fruición a las bebidas espirituosas.
Momento procesal tres: Juan y Roser discuten y lo dejan, Arturo se aproxima a una compungida Roser que lo rechaza de nuevo (es probable que hacerlo en inglés no le ayudase mucho).
El lector debe de saber que Juan Jori rompió el pacto, como no podía ser de otra manera, pero su rápida confesión, obtuvo la correspondiente bula, en la que se tuvo en cuenta como eximente, la naturaleza catalanoparlante de la sujeta en cuestión (mi compañero me acaba de arrebatar el canuto de las manos, no se si por la estupidez que acabo de escribir o porque no aguanta los prolongados turnos que me tomo con el porro).

Es posible que después de lo de Roser, Arturo perdiera confianza en si mismo, es posible que su barriga se volviera más pronunciada aún y que su estatura que el creía media, no tuviera más remedio que reconocerla como baja pero como dirían muchos sus condiscípulos “Dios da pan a quién no tiene dientes” (o dios según sean las convicciones de cada uno; si sigo fumando me cargo el refrán).
Antes de explicarles a que viene lo del refrán permítanme que me ponga poético para contextualizar.

(continuará)